Come, Vive y Envejece Bien – Profa. Josefa Bichili

Somos el reflejo de los que hacemos y comemos, pues eso afecta todos los aspectos de nuestra vida, como el ritmo de envejecimiento, peso, la piel, órganos, niveles de energía y productividad, estados de ánimo y sistema inmunológico.

Si bien es importante curar o mejorar nuestras dolencias por medio de una buena dieta, la palabra clave es prevención. De nosotros depende cuidar nuestro cuerpo y el camino para alcanzar tal objetivo pasa por adoptar un estilo de vida saludable.

Aquí les comparto algunos principios de una buena alimentación para una vida saludable.

1. Comer conscientemente

Debemos ser conscientes de lo que comemos y de cómo lo hacemos. Se recomienda masticar al menos 30 veces para deshacer el bocado en pedazos manejables, porque de otra manera estarás pidiendo a tu estómago que haga todo el trabajo. Es importante mencionar que el estómago no está diseñado para deshacer grandes trozos de alimento. Cuando lo hacemos, el estómago no aprovecha los nutrientes y vitaminas.

2. Comer las porciones adecuadas.

Debemos acostumbrarnos a comer los vegetales y hortalizas de estación. Panamá cuenta con cierta oferta todo el año. Lo importante es evitar alimentos procesados, así conseguirás el máximo beneficio de cada hortaliza, fruta y cereal.

3. La importancia del desayuno

En la mañana nuestros cuerpos están frescos y descansados y tenemos todo el día por delante para absorber y procesar los alimentos, por lo que se recomienda que nuestras primeras comidas sean las más sustanciosas.

4. Tomar agua

Estamos acostumbrados a no tomar suficiente agua. Necesitamos aproximadamente dos litros de líquido al día para estar bien hidratados. Se recomienda beber antes y después de las comidas, pero no durante ellas.

5. Evita ingerir alimentos pesados en la noche.

Ya para la noche nuestro sistema digestivo debería comenzar a relajarse. Por eso se recomienda cenar ligero.

6. Realizar ejercicio con regularidad.

Un sistema digestivo saludable necesita un cuerpo sano y sin exceso de peso. Debemos ser delicados con nosotros mismos, y asegurarnos de que, por 30 minutos al día, hagamos algún tipo de ejercicio. Esto ayudará a que nuestro corazón bombee sangre oxigenada a todo nuestro organismo. Crea tu propia rutina de ejercicio, asegúrate que te guste y que la puedas cumplir.

7. Depurar y descansar.

Debemos dejar que nuestro estómago y la mente se recuperen. Reservar periodos de tiempo en lo que solo tomemos infusiones o agua antes de introducir los alimentos.

8. Encuentra tu propio ritmo

Es importante que encuentres tu manera personal de vivir una vida más saludable y amable.

Llevar una vida saludable es un estilo de vida. Recuerda que nosotros somos los únicos responsables de cuidarnos.

Procura desconectarte al final del día y durante los períodos ajetreados resérvate unos minutos para meditar.

Profa. Josefa Bichili  – Directora de Innovación Gastronómica – USMA

Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión de esta Universidad.

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