“Dos homenajes, una reflexión: la dignidad del hombre, fuente de sus derechos”

Por: Eira R. García G.
Estudiante de Ciencias Teológicas,
Facultad de Humanidades y Teología

El viernes 23 de noviembre de 2018 fuimos invitados a la sinagoga Kol Shearith Israel, por el Rabino Gustavo Kraselnik, nuestro profesor de Estudios Judaicos en la USMA, como observadores de la celebración del Kabalat Shabat. Mientras escuchaba a las cantoras alabar a Dios con un “Baruj”: Bendito eres Tú, Eterno, Dios nuestro, Soberano del universo”,…reflexionaba
sobre las similitudes y diferencias litúrgicas de nuestras Asambleas y recordé una forma del “Kadish”, oración cuyo contenido espiritual tiene mucha semejanza con la oración del Padre Nuestro que rezamos los católicos.

También medité la noción de “pueblo electo”, resultado de la Alianza con los israelitas, escándalo para los judíos, cristianos y musulmanes que se han sentido llamados a ser “pueblo electo de Dios”. La promesa a los israelitas será la salvación de todos, ya que Israel no existe sólo por razón de sí mismo, sino por razón de la Iglesia de judíos y cristianos, y la Iglesia, a su vez, tampoco existe sólo por razón de sí misma, sino también por Israel y el mundo…esa es la llamada irrevocable de Dios (Rm 11:29). La Iglesia espera el día en que todos los pueblos invocarán al Señor con una sola voz y “le servirán como un solo hombre” (Soph 3,9). Concluida estas reflexiones, continué
disfrutando la ceremonia judía y del brindis al terminar.

Un año después, el 19 de noviembre de 2019, este mismo grupo de estudiantes organizó un Homenaje: Monseñor Marcos Gregorio McGrath R.: Teólogo, Padre Conciliar y Pastor Renovador de la Iglesia. Quisimos honrar la memoria de un sacerdote ejemplar, cuya conducta desvelaba la doctrina cristiana. Por casi 3 horas, en el Aula Magna de la USMA y ante un público de unas 100 personas que se dieron cita esa noche, presentamos varias ponencias sobre la trayectoria académica y pastoral de Monseñor McGrath, al igual que videos y testimonios de quienes colaboraron y se enriquecieron con la gestión pastoral de este Obispo panameño, que nació en la Zona del Canal y supo reclamar al Ex Presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman, mediante carta, sus desacertadas declaraciones sobre los hechos acaecidos en Panamá el 9 de enero de 1964.

Nuestro Arzobispo (1969-1996), recibió muchos reconocimientos, premios y medallas al mérito. De éstos destaca el Premio Promoción de los Derechos del Hombre por parte de la comunidad judía B´nai B´rith International (Hijos de la Alianza o del Pacto), el 23 de junio de 1980, por “su labor humanitaria y por su visión de paz e igualdad, transmitida en la Biblia”. El discurso que pronunció Monseñor McGrath en la ceremonia de premiación, “Shema Israel: una reflexión sobre la Biblia y los Derechos Humanos”, fue bien recibido por las más de mil personas que se adhirieron al Homenaje. Monseñor inició con la oración familiar del “Shemá Israel Adonai Eloim” (Dt 6,4) que es para todo hebreo creyente símbolo de su fe y sentido mismo de su vida. Luego, citó a Juan Pablo II: “dignidad humana es valor evangélico que no puede ser despreciado sin grande ofensa al Creador”.

Mis reflexiones en la Sinagoga, se nutren con las afirmaciones del Pastor Conciliar: “La Alianza tiende a todos los Hombres…la elección es de la iniciativa divina, no de la nuestra. No es de carácter exclusivo. Creemos, nosotros los cristianos, en la vocación del pueblo electo de Israel, del pueblo judío, hoy día y para siempre. El Concilio Vaticano II declara: [“la Iglesia, juntamente con los Profetas y el mismo Apóstol, espera el día, que sólo Dios conoce, en que todos los pueblos invocarán al Señor con una sola voz, y “le servirán como un solo hombre”] (Is 66,23; Is 65,4; Rom 11,11-32).

Hoy, 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, a 75 años de la shoa, me permito señalar las exhortaciones de Monseñor McGrath: “Tengamos ese amor universal, del que la Alianza del Pueblo Electo ha de ser símbolo, camino y causa. Luchemos por los derechos de todos los pueblos, sin excepción, porque todos son llamados a ser también Pueblo de Dios”. Ambos Homenajes, el de la comunidad judía internacional de 1980 y el nuestro, casi 40 años después, en el 2019, reconocen la extraordinaria capacidad de reflexión teológica que ayudó a
Monseñor Marcos a ser un gran pastor y el ejercicio generoso del ministerio pastoral que enriqueció su
perspectiva teológica.

Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor y no representan la opinión de esta Universidad.

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