
La Facultad de Humanidades y Teología, en conjunto con la Dirección de Servicio Social, la editorial La Antigua y el movimiento eclesial Comunión y Liberación de Panamá, realizó el pasado 27 de marzo de 2026 la presentación del libro “Una revolución de nosotros mismos: La vida como comunión (1968-1970)” de Luigi Giussani.
La presentación del libro, realizada en el Aula Magna de la Sede USMA Panamá, estuvo a cargo de la decana, Prof. Dolly Castillo, y de Giampiero Aquila, invitado internacional, quien es licenciado en filosofía con especialidad en psicología de la Universidad Católica del Sacro Coure de Milán (Italia) y acompañante de la comunidad del movimiento Comunidad y Liberación en Panamá.
Los presentadores del libro explicaron que la obra recopila reflexiones realizadas por Luigi Giussani en una época convulsa, entre los años 1968 y 1970, que lo llevó a descubrir algo decisivo cuando expresó en la obra: “Ni la tradición, ni la teoría, ni una filosofía de vida puede sostener la adhesión a Cristo. Solo un acontecimiento vivo puede hacerlo. La certeza de que Cristo ha resucitado y está presente en la historia. Es la única”, compartió la decana Castillo, y agregó que, aunque asistamos a la eucaristía, recemos el rosario y participemos de las actividades pastorales, sino existe un impacto profundo que nos lleve a ese cambio de revolución interna, no habrá una revolución de nosotros mismos.
Por su parte, Aquila, quien también fue alumno de Giussani, destacó el valor y la importancia del sujeto humano como individuo, pero resaltó que somos sujetos relacionales, señaló que “…el individuo no pierde la importancia, pero es un sujeto comunional y de ahí, la comunión no es un factor únicamente sociológico del que me preocupo por los otros, sino que tú y el otro es un bien para mí”. Es decir, que, a través de la relación con el otro y conociendo sobre el otro, uno se puede reconocer a sí mismo.
Ambos presentadores coincidieron en que, para que ocurra esa “revolución de nosotros mismos” que plantea Giusanni, debemos vivir y sentir a Cristo vivo y presente en nuestra vida, que nos lleve a cambiar para, en algún momento, decir como San Pablo: “Ya no soy yo el que vive, es Cristo el que vive en mí”.
El evento también contó con la participación de estudiantes, docentes y público en general, interesado en los aportes del reverendo Giussani, fundador de este movimiento eclesial.
