El Rector Magnífico de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA), Padre Jorge E. Rivera-Rodríguez R., dio apertura oficial al Año Académico 2026, destacando este período como un tiempo de renovación profunda y proyección hacia el futuro.
El rector Rivera-Rodríguez R., subrayó que el inicio del nuevo año lectivo no representa únicamente el comienzo de un itinerario académico, sino la renovación de una misión compartida que invita a mirar el pasado con gratitud, asumir el presente con serenidad y construir el futuro con valentía.
El año académico 2026 fue definido como un año de transición responsable, escucha profunda y siembra institucional, en el que la USMA se propone fortalecer su vida académica y organizativa mediante un proceso participativo que incluye espacios de diálogo con facultades, estudiantes y personal administrativo.
Además, el rector destaca la evaluación rigurosa de la realidad institucional; la revisión de planes académicos y metodologías; el análisis de USMA Virtual y de los procesos educativos; así como una reflexión amplia sobre el papel de la universidad católica en el siglo XXI.
El rector magnífico reafirmó la identidad fundacional de la USMA como universidad nacida del corazón de la Iglesia, donde la fe y la razón dialogan, el conocimiento se ilumina con valores y la educación se entiende como una misión humana, cultural y espiritual.
En cuanto al sentido académico, el mensaje destacó la consolidación de la excelencia, el impulso a la investigación con sentido social, la transformación pedagógica y digital, la sostenibilidad institucional y el fortalecimiento de la cooperación internacional, especialmente con redes de universidades católicas.
Asimismo, se anunciaron iniciativas como la Cátedra de Pensamiento Social Cristiano y el Observatorio de Identidad y Cultura Católica.
El Padre Rivera-Rodríguez R., expresó su agradecimiento a docentes, personal administrativo, estudiantes y egresados, reconociendo el aporte de cada uno a la vida universitaria y los animó a vivir este año con profundidad intelectual y espiritual, sentido de comunidad, responsabilidad social y esperanza activa.
Finalmente, el rector confió el nuevo año académico a Cristo y a Santa María La Antigua, patrona de la nación y de la universidad, exhortando a la comunidad universitaria a ser constructores de paz, servidores del bien común y testigos de una educación superior que integra fe y razón al servicio del país.
